¿Casco en bici sí o no?

Foto por T. Zumbiehl

Debate abierto sobre el uso obligatorio del casco en bici

El nuevo Reglamento General de Circulación

La inminente reforma del Reglamento General de Circulación contempla en su borrador la medida de hacer obligatorio el uso del casco en bicicleta, incluso en zonas urbanas:

“Artículo 179. Otras normas.

1. Los ciclistas, y en su caso los ocupantes, estarán obligados a utilizar cascos de protección homologados o certificados según la legislación vigente. Los ciclistas en competición y los ciclistas profesionales en entrenamiento o en competición, se regirán por sus propias normas.”

Esta medida, que podremos ver ratificada esta semana en la comparecencia de la directora de la DGT, María Seguí, en el Congreso (actualizacion: la comparecencia se ha trasladado al día 28 de mayo), ha generado mucha controversia y polémica entre los distintos colectivos y usuarios de las vías públicas: por un lado, se sitúan los colectivos ciclistas, que afirman que la aprobación de esta medida será un lastre para el uso de la bicicleta y afectará a su futura adopción como medio de transporte alternativo. Y por otro, los que defienden que el casco es una medida de seguridad integral fundamental en la bicicleta, y no debería ser opcional su uso.

Encuesta sobre la medida en Twitter

Por lo que hemos podido observar hasta el momento, el debate está muy polarizado, y muy poca gente parece dispuesta a escuchar al otro lado. Pero resulta enriquecedor escuchar a ambas partes. En Tuitrafico, queríamos conocer opiniones ajenas a las nuestras, de modo que lanzamos una pequeña encuesta a través de Twitter. Todavía puedes responderla e iremos actualizando los resultados. Hasta el momento, a 21 de abril de 2013, han contestado 95 personas (un 37% de los que accedieron a la misma).

¿Usas habitualmente la bicicleta para desplazarte por la ciudad?

56
No26
Me lo estoy pensando13
NS/NC1

¿Llevas casco cuando vas en bici?

50
No43
NS/NC1

¿Que te parece la obligatoriedad de usar casco?

Bien54
Mal40
NS/NC1

También nos gustaría destacar que lo que realmente se está debatiendo, y muchos a veces confunden a la hora de defender posiciones, es la obligatoriedad del uso del casco en bici bajo cualquier circunstancia, no la conveniencia que puede suponer llevar casco en el desafortunado caso de sufrir un accidente. La matización es importante, ya que muchos de los argumentos esgrimidos a favor del casco obligatorio giran en torno al hecho de las lesiones que puede llegar a evitar su uso. Lo que es obvio es que ante la eventualidad de un accidente (en bici y en el resto de medios de transporte), cualquier tipo de protección pasiva siempre será mejor que ninguna protección. Prueba de ello son también los comentarios recogidos en la encuesta, en los que se entremezcla la idoneidad del uso del casco (y nosotros somos los primeros en recomendarlo) con la obligatoriedad de su uso.

Argumentos en contra de la obligatoriedad

Pero la pregunta aquí es ¿Debe el estado obligarnos a hacer uso del casco? A través de las redes sociales hemos podido ver respuestas de todo tipo a esta pregunta: “Entonces también plantear la obligatoriedad del uso chalecos reflectantes. Y de coderas y rodilleras no? Así iríamos más seguros”… o como alguien apuntaba también por Twitter: casco obligatorio también para los peatones, que son también usuarios de la vía pública y candidatos por igual a este tipo de accidentes. También hay quien comparaba esto con la aprobación de la obligatoriedad del casco en moto, y cómo ahora nos parece tan normal, pero el único parecido posible está en el titular: una bici y una moto tienen realidades cinemáticas tan distintas que la comparación está fuera de lugar. Y así se refleja en la mayoría de los estudios.

Al margen de las apreciaciones personales, para los que quieran obtener más información o no tengan suficientes datos para formarse una opinión, algunos de los mejores artículos que hemos leído con los argumentos en contra de la obligatoriedad del casco en bici son los escritos por Txema Campillo y En bici por Madrid.

Los accidentes ciclistas en contexto

Siendo justos, para poder evaluar objetivamente la necesidad de esta medida sería necesario establecer todas las ventajas y desventajas que la misma conlleva, y esto no es algo fácil de cuantificar. Pero hay otras cifras que si podemos medir, como cuál es el número de fallecidos y lesionados de gravedad en accidentes con bicicletas implicadas. Por aportar algunos datos que sirvan para acotar más el asunto, según el estudio de la Fundación Mapfre del año 2012 “El colectivo ciclista y los accidentes de tráfico” (PDF), estas son las cifras de los ciclistas fallecidos en España en accidente de tráfico en los últimos años:

Ciclistas fallecidos en las carreteras españolas

FALLECIDOS200720092010
CARRETERA674349
ZONA URBANA221318
TOTAL895667

Vemos que en el año 2012, la mayor parte de muertos en accidentes se producen en carretera (donde el uso del casco ya es obligatorio), mientras que en zonas urbanas, las que se verían afectadas por la nueva ley, la cifra es de 18 víctimas. El problema es que, de todas esas víctimas, es imposible determinar cuántas se podrían haber evitado si hubieran llevado el casco. En cualquier caso, esa es la cifra, y aunque hablando de muertes cualquier cifra siempre es elevada, parece justo establecer alguna comparación que la sitúe en perspectiva.
Ahora veamos el número total de fallecidos en accidentes de tráfico en España y cómo se comparan con el de usuarios de bicicletas:

Fallecidos en accidentes en España

FALLECIDOS200720092010
CICLISTAS895667
TOTAL382327142478

Esto nos puede ayudar a contextualizar el alcance total de la medida. Si bien es cierto que comparativamente la bici se usa con mucha menor frecuencia que el coche en nuestro país, España cuenta con un parque estimado de bicicletas de  20,5 millones (PDF), lo cual es una cifra considerable, con un uso y aceptación cada vez más en auge. En vista de las cifras anteriores vemos que, comparativamente, montar en bici en ciudad no es tan peligroso como en ocasiones se nos quiere hacer creer. ¿No sería conveniente prestar también atención a otros asuntos que causan una mayor mortalidad y lesionados crónicos en España? Los guardarrailes seguros para motoristas, el buen estado y conservación de las carreteras, respeto escrupuloso de las normas de circulación (no sólo de la velocidad), helicópteros medicalizados… y así podríamos seguir. ¿Qué ocurre? Que resulta más sencillo no tener hechos los deberes y derivar las responsabilidades hacia los conductores, “porque no hacen uso del casco”, y ahí nos las apañemos nosotros.

Educación, formación y prevención: asignaturas pendientes

Y si, por algún motivo desconocido, es este el colectivo al que se pretende ayudar, no dudamos que una formación adecuada y desde la escuela sobre lo que implica la circulación de bicicletas por nuestras vías (tanto como usuario de bici como de automóvil), sería nuestra primera apuesta. Sólo hay que darse una vuelta por una gran ciudad para que resulte evidente que, en muchas ocasiones, ni los conductores de bicicletas respetan las normas de circulación que como vehículos les corresponde, ni los conductores de automóviles son conscientes de que hay otro tipo de vehículos distintos circulando y a los que deberían prestar especial atención. La falta de educación vial es un hecho evidente en ambos colectivos. Y esto, nos parece, acaba costando más vidas que la no obligatoriedad del casco.

Si vamos un paso más allá, recientemente se ha publicado un estudio de la SEC (Sociedad Española de Cardiología) sobre fallecimientos por muerte súbita en España, que cifra en más de 20.000 los fallecidos por esta causa. En el estudio, se afirma: “… en la mayoría de los casos una exploración mínima y un electrocardiograma podrían detectar a tiempo el problema, evitando que finalmente tuviera lugar la muerte súbita…” Además de: “… en la sociedad actual es cada vez más frecuente la realización de actividad deportiva intensa en personas no entrenadas o que llevan mucho tiempo sin practicar ningún tipo de ejercicio físico. Estas prácticas son “sumamente peligrosas”, por lo que antes de empezar a practicar deporte en estas circunstancias se debería llevar a cabo una valoración del estado cardiovascular de cada individuo”.

Resulta especialmente frustrante que se puedan estar empleando medios, esfuerzos y energías de forma equivocada y en algo que quizás no tenga el impacto real que se pretende, bajo el pretexto incuestionable de “estar salvando vidas”. En la mayoría de estudios que hemos visto se habla siempre de datos porcentuales que pueden resultar confusos, pero si realmente comparamos los datos absolutos, 18 fallecidos al año en vias urbanas, frente a los miles que se producen por otras causas, seguimos sin entender la prioridad de esta medida frente a otras más necesarias. Siguiendo con el mismo ejemplo de la muerte súbita, con una pequeña campaña de concienciación a deportistas no habituales y de diagnóstico precoz en las enfermedades genéticas coronarias, estaríamos probablemente salvando muchas más vidas de las que salvará nunca el casco por muy obligatorio que sea en el futuro. Si, como nos dicen, se trata realmente de salvar vidas, esto parece importante, ¿no? ¿Y creéis que se está haciendo algo al respecto? Pues los recortes en investigación, en medicina y en el sistema de salud pública en general, parecen indicar lo contrario.

Conocer más sobre el tema

Para aquellos que quieran conocer más sobre experiencias similares fuera de España, en este TedXCopenhagen Mikael Colvill-Andersen expone de forma racional y basándose en datos, estudios y hechos concretos, porqué el casco obligatorio no sería tan buena idea:

 

Otros enlaces de interés al respecto:

Estudio británico que desaconseja el casco en Con Bici.

Estudio casco ciclista Fundación Mapfre

Hábitos y usos de la bici en España en Melior

DGT: Estadísticas e indicadores de seguridad vial